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Es comunmente asumido que los teoremas llevan el nombre del que descubre o del que los demuestra, aunque a veces se atribuyen al primero que los publica, y si no, vean la que montaron Leibnitz y Newton allá por el siglo XVIII.

Sin embargo, ocurre con cierta frecuencia que un teorema se asigna erróneamente a un matemático, a veces aunque ese matemático no haya oido nunca hablar del teorema. Veamos algunos ejemplos:

1. EL TEOREMA DE PITÁGORAS

Los Pitagóricos fueron un grupo de filósofos, pensadores, matemáticos que se establecieron en Crotona, en el sur de Italia y fundaron allí una escuela de pensamiento que funcionaba a mitad de camino entre una escuela y una secta

Se comportaben de manera extraña (incluso para su época). A sus manias sobre la igualdad entre las personas, sin importan sexo o condición social, se sumaba el vegetarianismo o una obsesión enfermiza con la pureza del alma.

Una de sus rarezas consistía en firmar todos sus trabajos con el nombre del "amado lider", es decir: cualquier descubrimiento matemático de la escuela Pitagórica, y no fueron pocos, era automáticamente atribuido al propio Pitágoras. No nos ha llegado ningún documento firmado por Pitágoras, pero tenemos noticias de muchos de sus descubrimientos a través de citas de otros autores, es decir: "a mi me han dicho que esto lo hizo Pitágoras".

Con esos antecedentes es poco probable que la demostración del famoso teorema (la primera que se conoce en este lado del mundo) se deba a Pitágoras, y lo más probable es que sea obra de alguno de sus discípulos.

2. LA REGLA DE L'HÔPITAL.

La regla del L'Hôpital es una herramienta de Análisis matemático que permite calcular algunos límites que de otro modo son imposibles. Se apoya en el concepto de Derivada y se estudia en el Bachillerato.

Guillaume de  L`Hôpital fue un nobre francés que vivió a finales del siglo XVII en París. Era matemático aficionado, y es autor de algunos resultados sobre longitudes de curvas y puntos singulares, pero el teorema por el que se hizo mundialmente famoso no es suyo ni por asomo.

En 1969, publicó un libro en el que se presentaban muchos resultados sobre Análisis Matemático, algunos de ellos suyos, pero también decidió incluir en el libro los apuntes que tomaba en las clases particulares que recibía de Johan Bernoulli (el primero de los Bernuolli matematicos, que hubo muchos) y entre esos apuntes estaba la demostración de la famosa regla.

Pese a que el libro estaba firmado bajo seudónimo, cuando Bernouilli leyó el libro se dio cuenta de que allí había resultados suyos que él no había publicado y que solo conocía L'Hôpital, así que le protestó por escrito a su alumno y el marqués, para evitar el escándalo, decidió comprarle el teorema. Llegaron al acuerdo de que L'Hôpital pagaría a Bernouilli 300 francos anuales a cambio de no desvelar la autoría. Cuando murió L'Hôpital Bernouilli reclamó la autoría de prácticamente todo lo que había en el libro, pero no tuvo mucho éxito. En 1922 entre los papeles de Bernouilli se encontraron pruebas de que efectivanmente, la Regla de L'Hôpital debería en realidad llamarse Regla de Bernouilli. Pero ya era demasiado trade.

3. DIAGRAMAS DE VENN.

Si usted, lector tiene entre 40 y 50 años recordará con terror los diagramas de Venn de la escuela primaria. En aquellos años alguien decidió que había que explicar la aritmética desde el punto de vista de la Teoría de conjuntos y a los niños de la época se nos machacó con conceptos como Grupo, Semigrupo, Monoide, Grupo abeliano... para enseñarnos a sumar.

La herramienta más socorrida para representar conjuntos es el diagrama de Venn, una curva cerrada que contiene simbolos que representan los elementos de un conjunto.

 

Esa idea de representación de conjuntos se atibuye a John Venn, uno de los padres de la lógica moderna, que vivió entre los siglos XIX y XX. Sin embargo, los diagramas de Venn fueron usados por otros matemáticos más importantes mucho tiempo atrás. Se conocen diagramas de Venn en trabajos de Boole, Augustus De Morgan, y sobre todo, de Euler, que es el primero que les define con rigor. En algunos textos se habla de los diagramas de Euler-Venn.

Pero como diagramas de Euler, métodos de Euler, teoremas de Euler etc... hay muchos en todos los campos de la matemática, al final no hemos quedado con el apellido de Venn porque el pobre, si no, no aparecería en la historia de las Matemáticas.

4. ECUACIÓN DE PELL.

La ecuación de Pell es una ecuación que pertenece a un tipomás general llamadas Ecuaciones Diofanticas (de Diofanto, matemático alejandrino del siglo II-III). En esta ecuación tan especial han trabajado muchos matemáticos a lo largo de la historia, desde Brahmagupta hasta Lagrange, quien finalmente demostró que siempre se puede encontrar una solución pasando por Arquímedes, Fermat, el mencionado John Pell y William Brouncker, que es el verdadero autor del método de resolución.

La confusión se debe a Euler (si, el abuelo también cometía errores) que en una de sus obras cita erróneamente a Pell como autor del método, y claro, si lo dice Euler...

5. CAUCHY.

Cauchy merece un capítulo propio en esta historia. Es uno de los matemáticos más importantes de Francia. Es hijo de la revolución francesa (su primer trabajo como ingeniero fue a las ordenes de Napoleón) y padre del análisis matemático tal como lo conocemos ahora (¿el análisis es nieto de la revolución francesa?) y sobre todo de la obsesión por el rigor matemático, por demostrar y justificar cada paso que se da. Alumno de Lagrange y Laplace, que eran amigos de su padre, se puede decir que es el inventor del análisis moderno y de las series infinitas y entre sus logros está la demostración del Teorema de los valores intermedios y los Números Poligonales de Fermat, un campo en el que fracasó nada menos que el mismísimo Gauss. Uno de los grandes, en fin.

Sin embargo, Cauchy ha pasado a la historia de las matemáticas como el primer caso de profesor que se apropió de los resultados de sus alumnos y los publicó con su nombre. Los alumnos protestaron y tuvo que retirar su libro, aunque algunos resultados, a pesar de todo, han quedado como "de Cauchy" sin serlo.

Cauchy no era una buena persona, se declaró partidario del Carlos X después de apoyar la revolución, sus colegas renegaron de él y murió solo y abandonado por su familia y sus amigos en 1857.

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